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lunes, 19 de noviembre de 2007

La segunda Guerra de los 30 Años

Por Octavio Mesa García

Octavio Mesa García, un historiador, relata todo lo sucedido sobre la II Guerra de los 30 Años, que ocurrió entre los períodos (1863-1893). Era, una guerra, no menos sangrienta que la anterior. Con esto terminaría su libro "El porqué de las Guerreras Mágicas", publicado en 1994.

Recordemos que, en 1618 y 1648 se dio, en ese entonces, la primera Guerra de los 30 Años. Y, justo cuando las Guerreras Mágicas estaban luchando por la paz de Céfiro, empezó una nueva guerra que las dejó morir por culpa de la peste en 1874: la II guerra de los 30 años (1863-1893). Todo esto inició cuando Johanns "H" (El Marial, 1842 - Paraguas, 1938), en coalición con Petik Welker, el hijo de Roa, de la Dinastía Hediondo, (Job, 1843 - Cin, 1932) y Anónimo (Turín, 1844 - Paraguas, 1940), implementaron por la fuerza el culto a Farrol, culto que en este tiempo y ahora está prohibido. Y lograron entonces, el sueño de Jedor, el bisnieto de Don Jediondo. Ver a una Paraguas corrompida y que siga los malos hechos del falso profeta Farrol. Y eso que Anónimo era un falso profeta de los conocidos.

Y eso que la guerra entró hasta los lados de Amazonas y todo Venezuela. En 1872, Almón Diblataim sacaba fuerzas de flaqueza y repitió lo que las Guerreras Mágicas habían hecho en vida: destruir con armas mortales, todo lo referido a Sagato. Y eso que Sagato fue fiel adorador de Farrol, y no se avergonzó de apartarse de la ley de Dios. Al exiliarse el joven actor teatral Chochoix en 1874, el propio Petik Welker implantó la idolatría, así como Hitler, que sesenta años después, acabara con los judíos, asesinaba a muchos e impuso su doctrina en Europa: sin duda alguna, Petik Welker es, para esta gente el anticristo.

Almón Diblataim se llevó a su hijo Abarim (Paraguas, 1860 - ibídem, 1940) a Japón, para que entrenara con los mejores luchadores de allá. Quisiera, hacer entonces, un minuto de silencio por las almas de las Guerreras Mágicas, que, al menos, salieron con vida de la batalla de Céfiro, pero que la peste las derrotó definitivamente, lo que no pudieron hacer Sagato y Démone, en ese tiempo en la Cárcel del Buen Pastor desde 1869 hasta su muerte en noviembre de 1890. Y, en ese entonces, en 1875 Anónimo, que era tremendo guerrero lanzó varios ataques kamikaze a las ciudades de Schlocko, Top e Ituango, así como a las localidades de Los Teques y al delta del Amacuro. También Anónimo, con la ayuda de Johanns "H" destruye una parte de Panamá y en mayo de 1876 toma como objetivo militar al Cabo de la Vela, situado en el golfo de Maracaibo, que es propiedad de Colombia.

Y en 1877, la idea de arremeter contra la casa de Almón Diblataim fue de Anónimo, que, al igual que Petik Welker, mandaron un pelotón de soldados para hacer de la casa real de la familia de Mickey Mouse, el primero de los once allanamientos de las que Almón Diblataim fue víctima. Y, justo en estos momentos de guerra, en junio de 1879 regresó Abarim de Japón. Al nacer Moab en 1880, continúa Abarim con la odisea de acabar con los tres personajes citados aquí. Y esto provoca también, el exilio a Colombia de Louis Sucre (Gremio, 1854 - Manizales, 1941). Louis Sucre, junto a un puñado de gente, se fue a conquistar un pueblo situado en la ribera del Río Cauca desde 1881 hasta 1887. Pero, continuamos con la guerra. Se dice que de un tratado que firmó Abarim con los presidentes de Sudamérica en 1893, y con el arresto definitivo, de Petik Welker y Johanns "H" y el exilio de Anónimo en 1892, acababa la Guerra de los 30 Años.

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