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viernes, 9 de noviembre de 2007

Fin de la batalla de Céfiro y muerte de Sagato

Por Dibón Gad

Dibón Gad, compuso en 1856 el salmo para Sagato, que acababa con el libro de Céfiro, incluído en el bestseller: "La Familia de Mickey Mouse". Relata todo lo que se le atribuye a Sagato, su apocalíptico fin así como el de la Princesa Esmeralda, el 16 de enero de 1851. En este salmo, incluyen diatribas para los poblados de Farem (1850) y Autozam (1854), pueblos que pretenden acabar con las Guerreras Mágicas en un tiempo. Dice así:

¡Preparen los escudos!
¡Láncense al ataque!
¡Ensillen los caballos!
¡Monten, jinetes!
¡Pónganse los cascos y formen
líneas!
¡Afilen las lanzas!
¡Pónganse las corazas!

Pero, ¿qué es lo que veo?
Retroceden llenos de terror.
Sus guerreros se dispersan
derrotados;
salen corriendo, sin mirar atrás.
¡Hay terror por todas partes!
Yo, Dibón Gad, lo afirmo.
¡No pueden huir los más veloces,
ni escapar los más valientes!
En el norte, junto al río Magdalena,
tropiezan y caen.
¿Quién es ese que crece como el
Amazonas,
como un río de aguas violentas?
Son las Guerreras Mágicas,
que crecen como el Amazonas,
como un río de aguas violentas.
Ellas dicen: "Vamos a crecer y a
inundar la tierra,
vamos a destruir las ciudades y sus
habitantes".
¡Que avance la caballería!
¡Adelante los carros!
¡Que se pongan en marcha los
guerreros;
los soldados de Schlocko y de
Meguido,
armados de escudos;
los soldados de Legido,
que manejan buen el arco!
Anuncien en Gremio,
en Ciudad Sombreada, en Hoechst
y en Pueblo Paleta,
¡Alerta, estén listos!
Las espadas hacen estragos a tu
alrededor...
¿Porqué huyeron Ascot y Caldina,
tus toros sagrados?
¿Porqué no pudieron tenerse en pie?
Pues porque Marina, los
derribó.
Tus soldados tropiezan y caen,
y unos a otros se dicen:
"¡Vámonos de aquí, volvamos a
nuestra patria,
al país de donde nacimos!
¡Huyamos de la violencia de la
guerra!

Pónganle este apodo a Sagato,
el rey de Céfiro:
"Mucho ruido, pero a destiempo".
Voy a enviar un viento destructor,c
contra Céfiro y Sagato.
Haré que sus enemigos traten a
Sagato
como a trigo que se lanza al
aire;
haré que dejen sin habitantes su
territorio.
Cuando llegue el día del
desastre,
le atacarán por todas partes.
¡Que preparen sus arcos los
arqueros!
¡Que se pongan las corazas!
¡No tengan compasión de los
jóvenes de Autozam;
destruyan su ejército por
completo!
Por todo el país de Farem
la gente quesará tendida por las
calles,
pues aunque Caracas y Bogotá
han pecado contra mí,
y han llenado de pecado su país,
Yo, Dibón Gad, aún no los he abandonado.

¡Huyan de Céfiro!
¡Sálvese quien pueda!
¡No pueran por causa del
pecado de Sagato!
Esta es la hora de mi venganza,
y la pagaré como se lo merece.
Sagato era en mi mano una
copa de oro,
que embriagaba a todo el
mundo.
Las naciones bebían de ese vino
y perdían el sentido.
Pero de pronto Sagato cayó
hecho pedazos.
¡Pónganse a llorar por Sagato!
¡Traigan remedios para sus
heridas,
a ver si se cura!

Ya le pusimos remedios a
Sagato,
pero no se curó.
¡Déjenlo! ¡Vámonos de aquí!
¡Cada uno a su patria!
Pues su crimen llega hasta el
cielo,
y se levanta hasta las nubes.

Vengan, vamos a contar en Tarso
lo que han hecho las Guerreras
Mágicas.
Las Guerreras Mágicas quieren destruir
Sagato,
y ha despertado en los reyes de
Montebello
ese mismo sentimiento.
Esa es la venganza de las Guerreras Mágicas
por lo que hicieron con la Princesa
Esmeralda.
¡Preparen las flechas!
¡Sujeten los escudos!
¡Den la señal de atacar los
muros de la fortaleza de Céfiro!
¡Refuercen la guardia!
¡Pongan centinelas!
¡Tiendan emboscadas!

Porque las Guerreras Mágicas
prepararon y llevaron a cabo,
los planes que habían anunciado
contra la gente de
Sagato.
¡Sagato, el hombre famoso en
todo Céfiro,
ha caído, ha sido derribado!
¡Cómo se espantan las naciones al
verlo!
La sangre inundó a Sagato,
lo cubrió con sus grandes olas,
Sus fortificaciones se convirtieron
en un horrible desierto,
en tierra seca y desolada.
Yo les voy a hacer justicia,
guerreras mágicas,
me voy a vengar de sus
enemigos.
Voy a dejar completamente
secos,
el río y los manantiales de
Sagato, Farem y Autozam,
que quedarán convertidos en un
montón de ruinas,
en guarida de chacales,
en un lugar inhabitable
que a todos causará espanto y
horror.

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